No nos podemos decir
mentiras, el hecho de que Fernando nos dijera que nos encontraríamos el 16 de
febrero a las 11:00 a.m. para ir al Portal de Usme, nos generó cierto resquemor,
o por lo menos en mi caso, fue así. Me imagine muchísimas cosas, pero solo
realizando el trayecto me pude dar cuenta que esas imaginaciones eran banas y
sin fundamento, ya que el trayecto cambió completamente la percepción que
tenía.
En el momento en el que pise
el H20 que nos llevaría hasta el Portal, me dispuse a apreciar cada cosa que iba
quedando atrás a través de la ventana, analizando las calles, la arquitectura,
el paisaje e incluso las personas que en ese momento, compartían mí mismo
vagón. Sin lugar a dudas, pude apreciar muchas cosas interesantes, como el
hecho de que los edificios empezaban a desaparecer mientras íbamos más hacia la
periferia y que las casas empezaban a predominar, dándole un toque mucho más
rural a la ciudad.
Puedo destacar muchas cosas
del trayecto, pero sin lugar a dudas lo que más me marco del viaje fue la
interpretación de dos artistas urbanos, que se subieron a mitad del recorrido e
interpretaron un par de canciones; siendo sincero, al principio no me interese
mucho en su música, pero en el momento en el que empezaron a salir las
palabras, me empecé a dar cuenta que no eran un reguero de términos sin sentido,
sino que por el contrario, estas contaban historias de vida, anécdotas,
vivencias o como lo quieran llamar. A medida que salían las rimas e iba
observando la ciudad y las personas que la recorrían, empecé a pensar que cada
uno de los personajes que observaba a través de la ventana tenía una historia
de vida particular y diferente, que a pesar de que recorrían el mismo anden,
cada uno tenía un objetivo o camino distinto y que a pesar de que al igual que
la mayoría de nosotros, están consumidos por la prisa y el afán de los días,
cada uno debe tener un sueño que persiguen día tras día, por pequeño que sea. Gracias
a las canciones de estos dos personajes, me pude dar cuenta que muchas veces
juzgamos por la apariencia o como se dice coloquialmente por la ´´pinta´´, sin
ni siquiera conocer un poco de la historia que hay detrás de cada individuo,
sin reconocer que muchos están luchando por salir adelante, como estos dos personajes
a través de las letras.
Visualmente pude rescatar
muchas cosas interesantes, conocer calles que nunca había visto y agregar a mi
mapa mental una gran cantidad y variedad de paisajes, pero sin duda, lo que más
puedo rescatar del viaje fue la lección que me dieron esos dos artistas urbanos
a través de sus letras y como con solo un par de rimas acompañadas de música,
amenizaron el trayecto y me hicieron pensar en las miles de historias que van
tras la espalda de personas que seguramente no volveremos a ver en la vida.
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